91.
Mientras el niño monta un caballito de madera, se puede dar tratamiento a sus nervios o tendones del talón que estén contraídos, poniéndole estribos al caballito para que al balancearse sus pies se estiren a una posición más normal.
92.
Las contracturas se pueden medir doblando una hoja de papel de manera que iguale el ángulo de la coyuntura, pasando el margen doblado del papel a otra hoja y midiéndolo con un transportador de geometría. Llevando un registro del grado o ángulo de la contractura, la persona que atiende al paciente puede ir constatando las mejoras y se puede dedicar más a seguir trabajando con los ejercicios de estiramiento que ayuden a corregir las contracturas.
93.
Los ejercicios para equilibrarse son importantes porque la pérdida de equilibrio puede ocasionar una caída con lesiones posibles. Una manera sencilla de mejorar el equilibrio consiste en detenerse de otra persona al estar parado y apoyarse primero en un pie y luego en el otro.
94.
Una tabla al pie de la cama (madera contrachapada de media a tres cuartos de una pulgada, acolchonado con un trapo) para apoyar los pies y mantener los tobillos en ángulo mientras duerme ayuda a prevenir la contractura de los tobillos. Esto significa que usted debe poder dormir acostado de espalda y apoyando los pies en la tabla. Sin embargo, también puede acostarse de lado, recargando por lo menos uno de los pies contra la tabla para obtener algún beneficio.
95.
Si le duelen los talones al estar acostado de espalda, póngase una almohada debajo de las pantorrillas para que sus talones no queden tan presionados. Esta misma técnica se puede usar durante el día cuando usted mantiene apoyados los pies en alto para reducir la hinchazón. Los talones tiernos se pueden endurecer dándoles golpecitas por la noche con una bolsita de té remojada. Al secarse el té, el ácido tánico que contiene actúa para endurecer (y descolorar ligeramente) la piel. Se puede lograr un estiramiento pasivo de la rodilla, colocando las pantorrillas sobre una almohada puesta sobre un banco acojinado o de cocina. De este modo, sus talones no descansan sobre la superficie de apoyo, sin producir presión en el talón que pudiese reducir la circulación vascular local.
96.
Los ejercicios con las manos pueden ser divertidos. Intente aprender el lenguaje de las señas y el juego de los “muñequitos de sombra.” Oprima los palillos de un juguete que hace que un animalito articulado “dé vueltas de campana.” Los dedos se ejercitan cómodamente, exprimiendo una esponja o una servilleta de lavar en una cubetilla de agua tibia.
97.
Hacer ejercicios con su hijo puede hacerse entretenido, pegando una campanita o banderita al brazo o la pierna para que toque o se agite cuando el niño se mueva.
98.
La manera más fácil de estirar la contractura de los cordones del talón es pararse a un brazo de distancia de una pared y poner sus manos en la pared. Recárguese contra la pared, doblando sus codos, al tiempo que mantiene los talones planos sobre el suelo y derechas las rodillas, y trate de tocar la pared con su pecho. Si esto le es muy difícil, puede comenzar con los pies más cerca de la pared o doblando una rodilla a la vez.
99.
Cuando esté sentado un niño, sus pies siempre deben estar apoyados sobre algo. Los pies colgantes son más propensos a desarrollar contracturas.
100.
Se pueden hacer ejercicios de respiración, soplando por una pajita, inflando globos o soplando sobre una pelotita de ping pong que rueda sobre un mostrador u otra superficie plana. Tocar la harmónica, el kazoo u otro instrumento de viento es una agradable manera de ejercitar los pulmones.
101.
El calor excesivo recrudece los síntomas en personas con miastenia grave. El mejor ejercicio para estos pacientes es nadar en una alberca con el agua no muy fría. Las bebidas y los alimentos fríos son más fáciles de deglutir. En esta enfermedad, el estrés emocional, incluso el estrés positivo, aumenta la debilidad y debe evitarse. Leyó usted bien, ¡es posible divertirse de más!